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Categoría: Salud
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El colectivo de celadores es el apoyo logístico y esencial de la asistencia sanitaria, y en la pandemia inicial del COVID estuvieron en primera línea recepcionando a los pacientes COVID tanto en urgencias, UCI, medicina interna, RX, cirugía, un colectivo que no se le da la importancia que realmente tienen, sin ellos la asistencia sanitaria tanto en su apoyo al personal sanitario y en la colaboración para el sistema organizativo se colapsaría, por indicación de la inspección de trabajo disponían de una sala de estar donde dejar sus cosas personales o poder tomar agua o un café, ante la pandemia la perdieron para usar este espacio como triaje respiratorio de COVID, el INGESA no ha sido de dar una respuesta ágil, para la sustitución del espacio requisado, a pesar de haber solicitado la reposición del mismo mediante una recogida de firmas y la existencia física de un nuevo recinto para la reposición del estar que antes disponían gracias a la intervención de la autoridad laboral local.

 Su reivindicación de personal sanitario, es lo más lógico ya que su labor es atención directa con los pacientes ayuda a la movilización, transporte de los mismos a todos los servicios de atención sanitaria y ayuda cuando lo requieren para el aseo de los mismos, no tiene ningún sentido depender de la División de Dirección de Gestión, por carecer de una titulación de ámbito sanitaria, cuando realmente lo es en el primer nivel de atención a los pacientes en cuanto al desempeño de sus funciones de apoyo asistenciales. La realidad del día a día les da la razón, la frialdad de la gestión se las quita,…esta medida no conlleva más que ese reconocimiento como personal sanitario dentro de su categoría.

Es un personal, que hay que cuidar y proteger como al resto de profesionales, este nuevo encuadramiento haría que dependieran de la dirección de enfermería, y esta sería la encargada de que tuvieran todos los medios de protección frente a ese apoyo a la asistencia sanitaria, y no como venía sucediendo, que eran vistos como un personal desubicado en el roll sanitario.

Han tenido dificultades a la hora de obtener EPIS, para protegerse por esta situación de verlos como personal no sanitario, aparte de haberlos catalogados como “personal de bajo riesgo”, como si esta situación administrativa, no requiere los mismos niveles de protección personal como el que usa el personal sanitario, a la hora de interactuar con los pacientes ingresados o a los que se le requiera alguna técnica de diagnostico en la que se precise un desplazamiento interno o externo al centro sanitario. Si este personal que está en contacto directo con los pacientes puede contagiarse y ser vehículo de transmisión para otros pacientes o los propios trabajadores, por lo que es obligación del INGESA su protección.

Por ello desde la UGT, insta al INGESA, a ver con los ojos de la realidad sanitaria al colectivo de celadores, y se le ubique como personal sanitario con las funciones básicas, con la titulación requerida pero igual de significativo a la hora de la asistencia a los pacientes, pasando de forma efectiva como personal sanitario, al igual que sus mandos organizativos intermedios que también son celadores.

Para el INGESA es solo un pequeño gesto de reconocimiento de su importante labor, y para ellos la satisfacción de verse reconocidos y valorados, como el resto de personal sanitario, un gran paso para este colectivo y sin coste alguno para las arcas pública.